Tal día como hoy pero en 1777, nacía en Braunschweig el conocido años después como «El príncipe de las matemáticas». Como muchos ya sabrán, nos referimos a Johann Carl Friedrich Gauss.

Gauss (1777- 1855)

Con solo 3 años corregía errores de cálculo a su padre y a los 9 años, durante una clase de aritmética, el maestro propuso a los escolares que sumaran los números del 1 al 100. El pequeño Gauss sorprendió a todos al encontrar la solución casi de inmediato, una anécdota recreada en la gran pantalla en la película ‘Midiendo el mundo’.

En 1796 hizo público su primer gran resultado, la demostración de que podía construirse un heptadecágono, un polígono regular de 17 lados, con regla y compás. Un problema heredado de la Antigua Grecia y que no había sido resuelto ( hablamos de dos mil años).

Desde ese año, Gauss comenzó a escribir un diario en el que anotó todos los resultados matemáticos que obtuvo hasta 1814, con un total de 146 entradas en «solo» 19 páginas. Dicho diario no tuvo circulación científica hasta 1898 cuando la Sociedad Real de Gotinga le pidió al nieto del matemático el diario para su estudio crítico.

. Todos estos desarrollos científicos le valieron el título de «El príncipe de las matemáticas».

Quiero terminar esta breve pincelada sobre este matemático genial (que no será la última sobre Gauss) escribiendo una última anécdota. Gauss murió en 1855 y fue enterrado en el cementerio de Gotinga. Como una de sus últimas voluntades, pidió que fuera tallado en su lápida un heptadecágono. Desgraciadamente su deseo no pudo cumplirse porque al cantero encargado le resultó imposible esculpir un heptadecágono sin que pareciese un círculo.

José Emilio López García
Profesor de Matemáticas

3 respuestas a “Un príncipe matemático”

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