Ante Durero no nos queda otra que quitarnos el sombrero, en todos los sentidos. Sin duda este alemán universal, nacido en Nüremberg el 21 de mayo de 1475, ha sido la principal figura del Renacimiento en el centro y norte de Europa. Obviamente bebió de fuentes latinas. Gracias a sus viajes al norte de Italia, más exactamente a Venecia.

Una de las imágenes más representativas, que tenemos de él, es la obra «Autorretrato de Madrid» de 1498, y se denomina así, no por ser pintada en dicha ciudad, si no debido a que se encuentra en la colección pictórica del Museo del Prado.

Autorretrato de Madrid. 1498

Sabemos mucho de su figura, no como otros autores y personajes de su época, debido a que se han corservado muchas cartas y parte de sus diarios. Esto nos hace tener una visión más o menos cercana de su vida y obra.

Queda contrastado su gusto por el ocultismo, filosofía y astronomía, amén del resultado materializado en sus obras. Era un gran artista, con una pericia sin igual con el grabado. Posiblemente esta valía profesional la adquiriera en los Países Bajos, previo a su estancia en tierras italianas.

Vayamos a la época que nos interesa, al periodo que transcurre entre 1510 hasta 1520. Donde tenemos una gran obra titulada «Melancolia I», en 1514. Se trata de un grabado de temática macabra y ocultista. En el mismo vemos todo tipo de simbología astrológica, alquímica y cabalística; todo ello muy cercano a la iconografía masónica -siglos antes de su aparición-, todo un misterio.

A nivel matemático, las cifras contenidas en el cuadro o tabla, que se ubica bajo la campana y cercanos al reloj de arena -simbología del tempus fugit- suman 34 en cualquiera de las direcciones de lectura. Esta corresponde a la agregación de las cifras del día y mes en la que falleció su madre (3 de abril de 1514). El año además está marcado por las dos cifras centrales -15 y 14- de la última fila. De ella se pueden hacer muchas más lecturas, ver la cantidad ingente de figuras geométricas (esfera, pentágono, cuadrado…).

A continuación, y sin más dilación, pasamos a analizar la tabla del grabado «Melancolia I»:

Veamos con más detalle este cuadrado y el encanto mágico que encierra.

Y la palabra mágico ha sido usada con total propiedad, pues matemáticamente hablando, se trata de un cuadrado mágico de orden 4.

Para empezar debemos comprobar que todas las filas y todas las columnas suman la misma cantidad (en este caso 34). En ese caso, recibe el nombre de cuadrado semimágico.

Si además sus dos diagonales suman la misma cantidad (34) es cuando se convierte en un cuadrado mágico

Pero Durero fue más allá y en su cuadrado encierra muchas más magia y combinaciones que suman 34.

Y sólo me queda invitaros a buscar más magia en este cuadrado mágico.

No quiero terminar, sin antes agradecer a Jorge López Frías, profesor de Ciencias Sociales y amigo, por el aporte artístico e histórico en esta entrada.

José Emilio López García
Profesor de Matemáticas

9 respuestas a “A cuadros con la melancolía: un tipo «Durero» de roer”

  • Buenos días, he conseguido resolver 2 cálculos más que dan 34 y no aparecen en los ejemplos. Consiste en que el 2, el 6, el 12 y el 14 suman 34, y la última consiste en el 3, el 9, el 7 y el 15 da 34.

    Un saludo.

  • Buenas tardes, yo he encontrado dos combinaciones de 4 números de den 34:
    -14,10,8,2
    -15,11,5,3
    Un saludo.

  • Buenas tardes, he encontrado varias soluciones entre ellas:
    -4+14+6+10=34
    -16+2+10+6=34
    -3+13+11+7=34
    -15+1+7+11=34
    -16+6+8+4=34
    -13+12+5+4=34
    Ánimo…

  • Buenos días, yo he encontrado combinaciones formadas por 4 números que den 34:
    14, 10, 8, 2,
    15, 11, 5, 3

    Un saludo!!

  • HOLA BUENOS DIAS YO HE ENCONTRADP OTRAS COMBINACIONES DE 4 NUMEROS QUE DAN COMO RESULTADO 34:
    10+11+9+4
    16+4+11+3
    15+5+10+4

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